03/08/2024
Una espontánea y bella coreografía hacen las recolectoras de arroz metidas casi hasta las rodillas en el agua del valle del río Po. Riso Amaro es una de esas películas clásicas que, una vez vista, nunca se olvida. El director italiano Giuseppe De Santis consiguió con este filme hacer renacer un deseo cinematográfico donde las mujeres tienen mayor protagonismo que los hombres. Así, consigue modernizar la sexualidad, alcanzando un extremo casi inhóspito en el cine. Sin embargo, es mucho más que un diálogo de lo erótico porque su trasfondo social se cuela en la vida cotidiana de personas que nunca han sido protagonistas. De esta manera, el público puede empatizar con la historia fácilmente. Se sumerge de lleno en el Neorrealismo italiano que reproduce una sociedad en su mayoría obrera y con pocos recursos...
Una parte del séptimo arte debe ser un espejo de la realidad y la otra debe de comer de la ficción. El cine siempre debe ser testimonio de la Historia porque es un reflejo para comprendernos mejor dando pistas del lugar y de la composición de nuestra realidad. El Neorrealismo cinematográfico nació para denunciar las injusticias y está más próximo a la película documental. Así, el cine se convirtió también en información de lo que realmente eran problemas. Riso Amaro es el ejemplo de denuncia social al mostrarnos las penurias de los trabajadores. Es una obra innovadora, teniendo un discurso que hoy en día se considera progresista, puesto que habla sobre las desigualdades del trabajo. Sin embargo, sólo es el contexto de la película porque ella, la protagonista, quiere subsistir dentro de un caos insalvable...
Los protagonistas no son héroes ni antihéroes. El director les dio una imagen de realismo cercana a la sociedad. Por esta razón, es una película de personas de carne y hueso sin ningún elemento fantástico y novelesco y a la vez nos conciencia sobre el poco trabajo que siempre ha habido. Los directores comprometidos siempre han utilizado este medio para alzar sus voces contra la opresión. Uno de ellos es el italiano Giuseppe De Santis. El elenco de Riso Amaro está lleno de maestros de la interpretación. Las mujeres tienen mucho carácter y los hombres luchan contra ellos mismos. Los personajes se muestran ante la cámara con una naturalidad pasmosa descubriendo así que el cine puede ser un salvavidas para nosotros. Por desgracia, esta película no es un clásico que sea recordado en la actualidad, aunque se encuadra en la categoría de obra maestra. Han pasado muchísimos años de su estreno y las conductas son todavía un calco de lo que sucede y cuando una obra de arte sigue viviendo tantos años después de su estreno es que todavía tiene mucho que contar...
Premios
1950: Nominada al Oscar: Mejor historia
1949: Festival de Cannes: Sección oficia