08/08/2020
Nuestro querido amigo Pacho Aguilar, baterista de Los York’s falleció anoche. Hasta siempre, maestro 📻
Tristísimos. Anoche falleció “Pacho” Aguilar, baterista histórico de Los York’s.
En el 2008, el músico de Lince narró, para el fanzine Sótano Beat, su paso por el grupo rey de las matinales. Acá un fragmento de ese diálogo. DEP:
«Cuando nadie conocía al grupo, con Román lateábamos toda la mañana buscando presentaciones. Mientras andábamos por Lima escribíamos en las paredes “Los York’s” con tizas de diferentes colores. Era una especie de marketing, la gente se quedaba mirando la pared preguntándose “¿Y estos quiénes serán?”.
Durante un tiempo me separé del grupo por asuntos de trabajo. Estuve administrando un negocio en la avenida Iquitos, a donde me mudé con mi batería para practicar por las noches. Entonces me tocó la puerta un muchacho que se llamaba Tito Huapaya (“Pollito”), y me pidió prestada la batería. No se la presté, pero comenzamos a tocar juntos y formamos un grupo que llamamos Los Fugitivos. Los llevé al programa de Guido Monteverde donde nos dieron el premio de grupo de la semana. Allí me topé con Los York’s, yo salía y ellos entraban. Conversamos y luego regresé a la banda.
Con Los York’s nos contrataron para un espectáculo público, en el parque “Virginia Candamo” de Pueblo Libre. Cuando comenzamos a tocar Abrázame, Pablo por primera vez se tiró al piso. Román al toque se contagió de la salvajada, pero Walter estaba recontra avergonzado. La gente se quedó petrificada. A partir de ahí empezó la “enfermedad”.
Otro día, en Sullana, actuamos para la municipalidad, que había organizado un concurso de belleza. Se acostumbraba que cada miembro del grupo se presentara y dedicara una canción a la reina, al alcalde o alguna autoridad, cosa que todos hicimos, menos Pablo quien no dedicó ninguna canción a nadie y empezó a cantar. El show comenzó con Cielo y después venía la enfermedad. Pablo reventó esa noche como nueve fluorescentes (que hacían un ruido infernal al explosionar) y se tiraba al suelo mientras la gente retrocedía, pero no se iba. Al final aplaudieron a rabiar. El Correo de Piura, del día siguiente, tituló: “Los York’s actuaron drogados”. Pero no era cierto».