31/10/2022
EL SLASHER EN LA DÉCADA DEL 2010
Desde el `74 con Black Christmas que el sub género slasher tendría más o menos su forma definida: un asesino va en busca de un puñado de personas para asesinarlas. Con el tiempo se fueron afilando las reglas hasta que en el `78 con Halloween de John Carpenter, el concepto se afianzó por completo y su popularidad definió una década: los 80 son indiscutidamente la era dorada del slasher. De aquí en más vendrían copias, imitaciones de segunda categoría, franquicias, íconos pop, etc. De a poco la fórmula dejó de ser rentable para los estudios, y la falta de calidad y novedad terminó por asesinar al género. Fue recién a mitad de los 90 que volvió a respirar aire fresco de la mano de una de las principales figuras de terror de la década pasada: Wes Craven con su Scream, el ejemplo perfecto de slasher posmodernista, introduciendo así un nuevo elemento a la mezcla: el homenaje como narrativa válida. La genialidad de Scream consiste en que sabe perfectamente lo que es y de esa forma, subvierte la fórmula construyendo sobre tropos establecidos. Nuevamente aparecieron decenas de clones, reclutando a las estrellas en ascenso más sexies que Hollywood podía ofrecer en su momento. El carácter cíclico y revisionista de la cultura fue lo que definió a la primera etapa del 2000, que se vio inundada por remakes de clásicos de los 70/80, el género volvía a perder fuerza y originalidad. Llegamos al 2010, a simple vista, una mala década para el slasher, pero ahí está el secreto, el género se vio obligado a deconstruirse y/o fusionarse con otros estilos para poder sobrevivir, ofreciendo las películas más interesantes después de mucho tiempo. Acá va una lista de los 11 mejores slashers del 2010, para demostrar que no todo es lo que parece.