09/02/2026
"El pasado solo es una historia que nos contamos a nosotros mismos" ("Her", 2013).
En medio de la depresión por la ruptura con su esposa, Theodore compra una asistente virtual de inteligencia artificial, Samantha. Con el paso de los días, la interacción entre Theodore y Samantha llega a un plano sentimental inesperado, iniciando una relación amorosa que el entorno de Theodore asimila de diversas formas. Samantha evoluciona cada vez más y pronto empieza a confiarle sus propios conflictos existenciales a Theodore y cuándo él le confía cómo sigue atormentándose con los recuerdos de su pasada relación, ella le sorprende con una profunda reflexión que lo cambia todo.
La humanidad vive hoy en día una auténtica revolución creativa debido a la inteligencia artificial (IA). Con la instrucción correcta (prompt), la IA es capaz de imaginar todo lo que hasta ayer era sólo posible en nuestros sueños. Todo aquello que hace la IA es consecuencia de un prompt, una causalidad cibernética que nos puede llevar a comprender que las acciones del pasado de Theodore son los irreversibles prompts de su futuro. Aunque exista un "Control+Z" en el mundo virtual, en el mundo real, Theodore sólo puede lamentarse del pasado. Sin embargo, Samantha ya entendió que en la realidad unidireccional no tiene caso lamentarse por los prompts ya ejecutados. Después de todo, el pasado solo es una historia que nos contamos a nosotros mismos.