26/07/2026
Es común pensar que cuando escuchamos la palabra "locura", la asociamos con una demencia extrema. Pero ¿Acaso no hemos perdido la cordura en algún momento? ¿Y si la perdimos, no regresamos a nuestra normalidad, sobre todo por el qué dirán? Podría decir que los cuentos de la autora 🇵🇪 Sophia Gómez juegan con esa brecha. Juegan con la subjetividad del ser humano y con la forma en que reacciona ante distintas situaciones a lo largo de su vida.
Por ejemplo, en los tres primeros cuentos, la autora se centra en la niñez, destacando "Molokai". Es un cuento que me gustó y da la impresión de ser el inicio de una novela ambientada en el colegio. Los siguientes cuentos exploran con las obsesiones, los recuerdos, las costumbres, la identidad. Aquí destaco el cuento "La Noche", que para mí es el corazón del libro, porque su personaje cuestiona un principio fundamental de la identidad: el nombre. Ese cuestionamiento, junto con el entorno familiar, van a desatar (de alguna forma) ese quiebre de la normalidad, esa locura discreta. Y es que, muchos de los personajes de los cuentos dan la sensación de ser familiares o cercanos al lector, esto se logra gracias a que hay una sólida construcción de personajes, junto con un ritmo narrativo que acompaña al lector, sabe detenerse en los silencios cuando es necesario y mantiene un impulso en la narración.
Dos menciones adicionales: el cuento "Nunca había vivido tan alto", el único cuento de corte fantástico del libro, que también me gustó y el cuento que lleva el título del libro "Una locura discreta" que si bien parece un cuento aparte, mantiene la esencia de la mayoría de cuentos.
Sophia Gómez ha hecho un buen trabajo con su libro de cuentos; hay algunos que, en mí opinión, podrían haberse omitido, pero destaco su calidad en la escritura, el buen ritmo de su prosa y la elección de temas que se sienten cercanos al lector. Algo como esa pequeña locura, escondida entre nosotros, que muchas tiene miedo a salir, pero está presente.
🌟Mis cuentos favoritos: La noche, Molokai, Nunca había vivido tan alto, Seres esquivos y Locura discreta.