22/08/2026
Noé Murayama, una vida dedicada al cine y la televisión
Un 22 de agosto de 1997 falleció el destacado actor mexicano Noé Murayama, uno de los rostros más reconocibles y prolíficos de la época de oro y las décadas posteriores del cine nacional.
Nacido el 4 de junio de 1930, en Ciudad del Maíz, San Luis Potosí, fue hijo de padre japonés y madre mexicana. Aunque inicialmente estudió odontología para cumplir el deseo de su padre, su verdadera vocación lo llevó al teatro, donde se formó en el Instituto de Teatro de Andrés Soler.
Su trayectoria artística comenzó en televisión en 1952 y llegó al cine en 1957 con Mu***os de risa. A lo largo de su carrera participó en más de 150 películas, convirtiéndose en uno de los actores de reparto más trabajadores del cine mexicano.
Entre sus películas más recordadas se encuentran Nazarín, La sombra del caudillo, Tlayucán, Cada quien su vida, Mi niño Tizoc, El tigre de Santa Julia, La loba, A paso de cojo y El hombre de papel. Trabajó bajo las órdenes de reconocidos directores como Luis Buñuel, Julio Bracho y Luis Alcoriza, destacando especialmente en personajes de villano.
En televisión también dejó una importante huella en producciones como La Constitución, El carruaje, Yesenia, Las grandes aguas, El pecado de Oyuki y En carne propia. En El pecado de Oyuki interpretó a un piloto japonés, aprovechando sus propios rasgos orientales para dar gran credibilidad al personaje.
En 1997 realizó una de sus últimas participaciones en Reclusorio y comenzó a trabajar en la telenovela Esmeralda, donde interpretaba al sepulturero amigo de la protagonista. Sin embargo, su estado de salud se deterioró durante las grabaciones y el proyecto quedó inconcluso.
Noé Murayama falleció el 22 de agosto de 1997, en la Ciudad de México, a los 67 años, debido a graves problemas hepáticos.
Entre sus reconocimientos destacó el Premio Golden Gate del Festival de Cine de San Francisco como Mejor Actor de Reparto por Tlayucán, además de haber sido nombrado a finales de los años ochenta “Hijo Predilecto” de San Luis Potosí.
A casi tres décadas de su partida, Noé Murayama permanece en la memoria del público como uno de los grandes actores de carácter del cine y la televisión mexicana.