08/12/2023
El arte mexicano, o más bien las historias de México, se mueven muy cerca de la muerte.
Está en todos lados. En “Macario” es una amiga, en “Canoa” es una manipuladora, en “Y tu mamá también” es el único personaje que siempre está ahí.
En la muerte está en todo. En 90 minutos, Lila Aviles pinta todas sus caras. Esa amiga que espera, esa manipuladora que se aprovecha y siempre está ahí, incluso sin el mu**to.
La cara más terrible es la de Sol, una niña que sabe cómo se conforma el ojo de un búho y sabe que la muerte está ahí, con ella. Su deseo es que no pase, pero cuando le toque soplar las velas, se dará cuenta de que solo hay una cosa que la muerte no es…
Lo que ella quisiera que fuera.