03/06/2026
"Pozole, Chiruzas y Cabalgata"
Antes de que la luz del alba despunte sobre el río Saracachi, en Cucurpe, Sonora, Martín Miranda y Gerarda García ya están de pie en el rancho El Placerito. Se preparan para agregar al caldo los últimos ingredientes del pozole de San Isidro, una faena que comenzó desde el día anterior. Primero sancocharon el hueso y, poco a poco, le fueron sumando las verduras más firmes. Siempre al pendiente de que el cocido no se pase, apenas han dormido para continuar vertiendo los elementos de este platillo tradicional. El verdadero secreto de la receta es que lleve las hortalizas frescas que la milpa dio; este año, la cosecha regaló calabacitas, habas, cilantro y chícharos. El resto de los ingredientes como la zanahoria, el trigo, las verdolagas, los bledos, los nopales, las papas y hasta el elote se integran al gusto del cocinero.
Cinco ollas humeantes, desbordantes de sabor, aguardan a los comensales. Sin embargo, lo principal es cumplir, rezar el rosario a San Isidro Labrador. Gerarda toma la imagen del santo y se encamina al primer ranchito para iniciar la procesión a pie, los cantos hacen mas emotivo el recorrido. La ruta de devoción comienza en el "Subichi" de Juan Jurris y avanza visitando las milpas. Pasan por "El Aristeo", "El Júparo", "El Gato", “Jecatare” y “La Sendradita”, hasta llegar finalmente a “El Placerito”, donde los espera el reconfortante pozole. La horchata de arroz, el pan virote y los chiltepines son los acompañantes perfectos para este caldo, que los antiguos moradores dejaron como herencia.
Unas horas después, frente a el rancho El Júparo, la gente llega temprano para agarrar un buen lugar. Sombrillas, hieleras se colocan mientras pasean los caballos. El polvo y la musica de la tecnobanda son parte de la fiesta que alborota las pasiones y con ello el inicio las "chiruzas", esas carreras de caballos informales donde cualquiera se anima a pactar un duelo. En medio de la adrenalina en el taste, una víbora alicante se atravesó en el terreno, provocando gritos de susto y emoción entre la multitud, hasta que el reptil huyó a perderse entre las jarillas. Mientras tanto, las señoras ofrecen tortas, sodas y fritos a los asistentes.
La celebración de este año tuvo un matiz especial con la realización de la primera cabalgata oficial, la cual partió desde la cabecera municipal de Cucurpe con rumbo al rancho El Júparo. Al ritmo de la banda, los jinetes recorrieron los caminos del río para marcar el inicio de las festividades.
La fecha quince de mayo es la fecha en donde se unen los que aún habitan el lugar, para rezar y compartir el pozole con los visitantes y seres queridos. La fiesta en honor a San Isidro en el Júparo es la oportunidad de muchos para regresar al lugar de donde alguna vez salieron.
EMIGDELIA PINO SOTO
Cronista honoraria de Magdalena de Kino, Sonora.