01/09/2026
Septiembre siempre me ha sonado a algo de folk, o incluso a tienda de camapaña en mitad de la nada mientras oyes country acústico de fondo, con un té caliente entre las manos y una mirada fija al horizonte, que se enrojece reflejándose en la superficie de un lago a 2000 metros de altura.
Quizás el año empiece realmente en enero. Pero para mí no. Lo mejor que ha tenido siempre este Summertime Sadness es que volvemos poco a poco a nuestras rutinas, a nuestros proyectos y a esas ganas de poner un poco de orden en la vida. Al mítico sueño de poder mudar de piel.
Septiembre siempre tuvo algo de página en blanco y tal vez un poquito de primer día de clase, de vilusión, de nervios y, sobre todo, de muchas ganas de vivir, ansioso por ver todo lo que aún queda por delante. De todo lo que, incluso, aún queda por escribir.
Cada vez más cerca de volver al punto en que lo dejamos en 2024. Así gracias a las nuevas incorporaciones y más aún a quienes seguís aquí desde entonces.
¡Volvemos al ejercicio! 😊♥️