27/05/2026
Durante mucho tiempo he pensado que prepararme más era siempre la única solución.
Y oye, a veces lo es. Pero otras sólo era un refugio antela idea de que aún no era suficiente.
Este patrón no habla solo del miedo a fallar. Habla del miedo a quedar expuesto. A decepcionar. A perder autoridad. A que un error parezca confirmar una sospecha: “quizá no valgo tanto como pensaba”.
Desde el asesoramiento filosófico, este tipo de miedo no se trabaja únicamente intentando “tener más confianza”, sino comprendiendo qué idea de nosotros mismos estamos obedeciendo cuando necesitamos sentirnos completamente preparados para actuar.
Porque no se trata de eliminar el miedo, más bien de aprender a no dejar que el miedo decida siempre el tamaño de nuestra vida.
¿Te ha pasado alguna vez una experiencia similar? 🤔