10/08/2026
En nuestro eslogan ya lo decimos: ponemos rótulos, y mucho más.
En esta ocasión nos pidieron algo muy distinto a lo habitual: dar una solución constructiva a una estructura de acero que, por circunstancias que no vienen al caso, había quedado a medio ejecutar.
Para nosotros era un reto enorme. Pero en nuestro equipo contamos con un ingeniero que en su día se formó en construcción de naves industriales, un soldador apasionado por su oficio y un grupo de compañeros que no dudó en salir de su zona de confort para hacerlo posible. Y, por supuesto, con el apoyo constante del arquitecto del proyecto, Pablo Meana, siempre disponible para resolver cualquier duda que surgiera durante la ejecución.
Muchas horas de trabajo, planificación, precisión y compromiso después, el resultado está ahí.
No podemos estar más orgullosos y felices del equipo que tenemos. Porque, al final, los proyectos no salen adelante solo por el acero o la maquinaria. Salen adelante gracias a las personas que hay detrás, a quienes suman conocimientos, experiencia y compromiso para encontrar soluciones cuando más se necesitan.