01/05/2025
¿CUAL ES TU PROPÓSITO?
¿Cuál es el propósito de nuestra exis-tencia?
Ésta, es una de las preguntas más importantes de la vida, y a mí; me tomó años comprender esta verdad.
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos
mis caminos...
Isaías 55: 8
Cuando no conocemos el propósito de nuestro Padre Eterno, es fácil dejarse llevar por la vida como una pluma que se la lleva el viento, andamos de aquí para allá errantes sin un fin, sin una meta ni propósito, sencillamente porque no conocemos sus planes.
Porque, he aquí esta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre.
Moisés 1: 39
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(Continuación) *¿CUAL ES TU PROPÓSITO?*
Estamos en esta esfera, con un fin, el de obtener un cuerpo físico y ser probados en la carne, y obtener cono-cimiento. Muchos grandes y nobles es-píritus, solo vienen a la tierra a tomar un cuerpo de carne y huesos y luego el Señor se los lleva, ya que no tienen necesidad de ser probados porque por su nobleza el Señor los glorifica y hace pasar de ellos esta copa.
Si desde niños se nos enseñara estos principios:
Que debemos buscar un propósito el cual guie nuestro sendero sabríamos exactamente que queremos
en esta vida.
En el cuento de Alicia en el país de las maravillas, Alicia se encuentra con dos caminos, entonces aparece el gato Cheshire, y Alicia le pregunta: - ¿Que camino debo tomar?
El gato responde: - ¡Pues depende a donde quieras ir tú!
Alicia dice: - ¡Eso no importa!
Finalmente contesta el gato: - ¡Enton-ces realmente no importa el camino que escojas!
Tenemos la libertad de elegir qué camino tomar, pero las consecuencias dependerá del camino que decidamos.
En carne propia probé la amargura de los frutos de mis malas decisiones, y fue así que comprendí el poder que rige a las leyes eternas, pero gracias a las tiernas misericordia de Dios, la caridad; le pagó a la justicia, en base a mi sincero arrepentimiento, por la desobediencia perdí la bendición más grande que tenía; mi hogar, porque me dejé llevar por los placeres del mundo, esa irreparable lección me enseñó que tenemos el potencial de ser los arquitectos de nuestra vida, en base a nuestros pensamientos los mismos que siguen a la acción, y por este conocimiento podemos actuar y pronosticar nuestros días venideros, debemos saber que no debemos violar las leyes universales, ni el derecho de los demás, ya que no podemos evadir las consecuencias sino hasta que hayamos pagado el ultimo cuadrante.
Según el guion que escribamos y mediante la acción continua podemos avanzar cada vez más hacia nuestro objetivo y con la finalidad de que si no se llegase a cumplir se pueda delegar. Trazar un noble propósito que nos defina, es esencial para poder lograr aquello que deseamos, ese algo tan grande que supera las fronteras del tiempo, un legado que pasará de generación en generación y por éste será recordado aquel que delega.
Se trata de un objetivo claro, que responde a preguntas "por qué" y "para qué." Y una de las grandes aventuras de la vida es la de averiguar quiénes somos en realidad y de donde vinimos, y es esencial para saber a dónde queremos llegar.
En el poder de los grandes sueños, está la magia; allí está el secreto, pero no me refiero a un sueño ordinario, sino a ese sueño que no nos deja dormir, ese sueño ardiente que nos motiva, el mismo por el cual no descansaremos hasta haberlo logrado, de lo contrario nuestra vida perdería todo sentido; aquel sueño lleva consigo el deseo, la pasión, la esperanza, la fe, el entusiasmo tiene casi todo inclusive el plan para poder realizarlo, aunque también está la duda, el desaliento, la pereza, y casi siempre la pobreza, aunque sea paradójico son parte del plan, están allí como un todo, el desaliento y la frustración, son muy necesarios, ya que nos recuerdan un sentimiento que no nos gusta, entonces hacemos lo posible para salir de ese estado, porque el fuerte viento que detiene a muchos, es el mismo viento que hace avanzar a otros, como aquel marinero, que ante la tormenta del cambio, se amilana y desconsuela, mientras un verdadero capitán de su gran nave aprovecha esa tormenta y pone su vela en contra del viento, para poder avanzar, y llegar a su destino.