28/03/2026
Siempre es bello volver a encontrarse en los márgenes del camino.
Anoche, en la proyección y el conversatorio del programa de cortos "Materiales Extraviados," nos reencontramos con Valentina Goelkel. La conocí cuando era apenas una estudiante de cine, y hoy celebro que nuestros caminos vuelvan a cruzarse, ya desde su lugar como productora de la película Dos Veces Bestia.
Tras la proyección hablamos del gesto cinematográfico como territorio vivo: del cine cuir y experimental, de los cuerpos que desbordan la norma, de la libertad de ser —y de incomodar—. Nos detuvimos en esa zona intermedia donde habitamos, donde las formas aún no se fijan y todo está en proceso. Ahí donde el sonido también es materia, la música un cuerpo, el musgo una memoria húmeda, y los hongos una red invisible que conecta lo social, lo político y lo sensible.
Porque hay ideas que no crecen en línea recta, sino que se propagan como esporas: silenciosas, persistentes, inevitables.
Gracias a Fuego Inextinguible Cine por la invitación a participar en este encuentro, a los cómplices cinéfilos de orishas quienes compartieron este espacio y a Valentina por la escucha, la palabra y la presencia.
Hoy, Dos Veces Bestia se proyecta en la Cinemateca de Bogotá, con coloquio junto a su productora y director. Otra oportunidad para dejarse atravesar por una obra que, más que verse, se experimenta.
Caigan a la Cinemateca y experimenten la experiencia de DOS VECES BESTIA. Nos vemos en la oscuridad.