06/08/2023
INCENDIES (LA MUJER QUE CANTA)
DIRECTOR: DENIS VILLENEUVE
PÁIS: CANADÁ
AÑO: 2010
La tragedia de Edipo es parte de la cultura Occidental, el complejo de Edipo aparece en innumerables líneas de la sicología y siquiatría y de exégesis de diversas artes. Alcanza a la interpretación diaria de conductas que nos horrorizan y nos llevan a habitar territorios del incesto: la madre, el hijo y el esposo atrapados, ignorantes de su destino, en la némesis brutal de los dioses y de la sociedad.
Y Villeneuve se instala desde aquí, de la tragedia, pero no solo de esa griega, sino en medio de la guerra en el Líbano, en enfrentamientos de grupos religiosos, políticos, territoriales que serán un plano que cruza a los personajes de uno y otro bando, actores salvajes de una historia que resulta de montajes en el tiempo del relato. Arranca con una historia de amor truncada, la muerte y un hijo que debe ser abandonado, con el signo del fruto de la vergüenza. Y este río de la ira solo acabará con la benéfica verdad de una madre que se reconoce como la poseedora de un fin de claridad y vuelta al amor.
Nawal Marwan encarna una madre, una doble madre que cruza todos los límites del coraje, la valentía, el as*****to y la crueldad y que concluye su vida encauzando a todas las almas ligadas a su vida, seres horrorizados a una posible reconciliación en el dolor. Su cometido terminará con susurros y palabras en sobres sagrados que solo ojos ya iluminados de verdad serán capaces de comprender y de vivir con una aflicción vital, esa que surge de la verdad del silencio, de la verdad con un grito ahogado por la revelación.
Jeanne Marwan, la hija, regresará a los orígenes de la madre y emprenderá la búsqueda de su historia en un relato in extrema desde el final, ella reconstruirá su vida, y su hermano Simon Marwan será quien perderá los ojos y concluirá este círculo. El fin: los hermanos, el padre, una guerra, el amor y el odio, un territorio desangrado, la crueldad y la luz que iluminarán a estos seres empavorecidos por su destino.
Un capítulo brillante es, sin duda, la banda sonora: Radiohead y Grégorie Hetzel, protagonistas de una historia. Atraviesa el alma cómo se urden las notas y las letras en el dolor infinito de seres perdidos.
Destaco: “You and whose army” de Radiohead.