17/04/2026
En 1956 Marruecos logra la independencia casi total de Francia y España, terminando un proceso de descolonización que se acentuó luego de la segunda guerra mundial. Hay Mohammad, barrio popular de la ciudad de Casablanca fue uno de los más resistentes y alzados a la ocupación francesa, que vieron como un triunfo, producto de su lucha, la esperada independencia de 1956. A pesar de este logro la realidad de Marruecos siguió en un pantano ideológico al caer en manos del monarca dictador Hassán II en 1961.
Todo este proceso de independencia que derivó finalmente en un reinado, provocó diversas manifestaciones artísticas, principalmente musicales y teatrales que funcionaron como resistencia cultural en plena década del sesenta.
Tayeb Saddiki, dramaturgo pionero del teatro árabe y Larbi Batma, escritor, poeta, actor y músico fueron dos piezas claves en aquella escena artística de Casablanca y que compartieron escenarios tanto en Marruecos, como en una gira teatral por Francia, que tuvo consecuencias creativas medulares en Larbi Batma, quien a su regreso y por consejo de su colega Tayeb Saddiki formó en 1971 la banda musical "Nass El Ghiwane" junto a Boujmîa Hagour, Omar Sayed, Mohamed Akhdim, Allal Yaâla y Aziz Tahiri.
"Nass El Ghiwane" mezcla los sonidos de músicos gnawa (miembros de una serie de cofradías místicas musulmanas caracterizadas por su origen subsahariano y por el uso de cantos, danzas y rituales sincréticos como medios para llegar al trance), la forma poética zejelesca y dichos populares, así como el Malhoun, o proveniente de pueblos bereberes.
En sus escritos, Batma mostró su compromiso con las cuestiones contemporáneas de su época, especialmente la causa palestina y su rechazo a las políticas sionistas que alteraron la geopolítica de las décadas de 1960 y 1970.
El cineasta marroquí Ahmed El Maanouni invitó a "Nass El Ghiwane" a musicalizar "Alyam, Alyam" su primera película estrenada en 1978, este hecho sería la antesala del documental "TRANCES" que salió a la luz en 1981. (JS)