18/06/2026
📖 EL ANATEMA Y LA RAÍZ DEL ROBO
Recordamos a Fagín, aquel personaje de la obra Oliver Twist: un hombre que ofrecía techo y comida a niños desamparados, pero no para protegerlos, sino para corromperlos. Bajo la apariencia de refugio, les enseñaba a robar, convirtiendo la necesidad en costumbre y la inocencia en delito.
Hoy vemos que esta figura no es solo ficción: existe en todas sus formas. Están los vándalos y ladrones corrientes, que atacan a cualquier desprevenido en la calle para quitarle lo poco que tiene. Pero mucho más peligrosos son los que se esconden tras el poder: los políticos y funcionarios que dañan a millones de personas, solo para beneficio propio y de su círculo cercano.
Su actuar es una forma de genocidio silencioso y masivo: erosionan la economía, agotan los recursos y empobrecen a toda la población, sin sentir ni un ápice de remordimiento. La gente queda atrapada en la impotencia, obligada a aguantar una injusticia sostenida por la ley de la impunidad: ellos pueden hacer cualquier tropelía sin ser juzgados, compran la justicia con sobornos y hacen de ella su propiedad privada. Se enriquecen con el fruto del robo, gozan de su prevaricación y se sienten triunfantes por haber burlado al sistema que debería defender al pueblo.
⚠️ EL CLAMOR ANTE LA INJUSTICIA
Esta misma queja la elevó el profeta Habacuc hace miles de años, cuando vio que la justicia se torcía y el mal quedaba libre:
“¿Hasta cuándo, Señor, clamaré, y no oirás? ¿Gritaré a ti: ¡Violencia! y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y me haces ver trabajo de molestia? Pues delante de mí hay rapiña y violencia; hay contienda, y el ple se levanta. Por eso la ley está sin fuerza, y nunca prevalece el juicio; porque el impío rodea al justo, por lo que sale el juicio pervertido”
— Habacuc 1:2‑4
Es la misma realidad: cuando el mal no tiene freno, cuando la justicia no actúa, la sociedad entera se debilita. Ya en Josué 7:13 se advierte:
“Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros”.
Esto se cumplió con Acán: por su codicia, tomó lo prohibido y su pecado no le afectó solo a él —trajo derrota y sufrimiento a todo su pueblo. El robo, sea de una cartera en la calle o de millones del erario público, no es un asunto individual: es un veneno que se extiende y nos hace vulnerables a todos.
Y todo esto nace muchas veces del fracaso en la crianza y en la enseñanza: cuando no se marcan límites, cuando no se inculca respeto por lo ajeno ni por la ley. Si desde la familia y la sociedad no se corrige a tiempo, lo que empieza como una falta pequeña termina siendo una costumbre, y luego un delito sin remordimiento.
⚖️ CORTAR LA FALANGE DEL MAL
Por eso, a lo largo de la historia se ha entendido que la medida debe ser firme y sin rodeos. En el Corán, en la Surah Al‑Ma'idah 5:38, se establece claramente:
“Al ladrón y a la ladrona, cortadles las manos como retribución de lo que han merecido, como castigo ejemplar”.
No es crueldad: es cortar la falange que se usa para dañar, eliminar la herramienta con la que se comete el daño para que no pueda seguir haciéndolo. Si no se arranca el mal de raíz, vuelve a brotar. Si no se corta la mano que se extiende para arrebatar lo ajeno —sea la mano del ladrón común o la del gobernante corrupto— seguirá robando una y otra vez.
💡 REFLEXIÓN FINAL
No sirven las excusas: el hambre no obliga a robar, y mucho menos a quienes tienen poder para arrebatar a millones. El anatema de la codicia y la impunidad no desaparece solo con palabras.
Mientras dejemos que el mal camine libre, que los jueces se vendan y que los saqueadores se burlen de la justicia, no habrá avance posible. La solución empieza por educar, pero cuando la educación falla, la sanción debe ser proporcional y contundente. Solo quitando la herramienta del robo y terminando con la impunidad podremos limpiar lo que está corrompido y devolver el equilibrio a la nación.
Objiowillianbautista©
Fotos : Manos momificadas
Tallador dando forma a la figura mano en la madera.
Hombre ciego de golpea el dedo al clavar un clavo.
Obra teatral Oliver twist.es el que instruye a los niños en el oficio de robar.
Obra teatral Oliver twist el vecindario va tras un niño ladrón.